APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi hijo rogaba por la ex de mi esposo como madre… Reencarné y lo eliminé sin dudar

Mi hijo rogaba por la ex de mi esposo como madre… Reencarné y lo eliminé sin dudar

En su vida pasada, Verónica insistió en tener a su hijo, solo para enfrentar la frialdad de su esposo Leobardo y el desprecio de su propio niño, quien deseaba a Valeria como madre. Tras morir abandonada por ambos en un accidente, Verónica reencarna justo antes de su boda. Al sugerir Leobardo no tener al bebé, ella acepta sin dudar. Decidida a no perderse a sí misma otra vez, llama al director para unirse a una expedición polar, abandonando ese trágico destino en esta novela de romance y fantasía.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Leobardo corrió con todas sus fuerzas, con el rostro pálido como el papel. Justo cuando estaba por caer por las escaleras, alcanzó a atraparla.

Me enderecé y los miré a los dos.

La angustia de Leobardo casi podía tocarse, mientras Valeria tenía los ojos llenos de lágrimas y me miraba con incomprensión.

—Hermana, fui imprudente. No debí pedirle al señor Ríos que me acompañara en la habitación. Te pido disculpas. Pero, por más molesta que estés, ¡no tenías derecho a empujarme por las escaleras!

Al oírla, Leobardo la alzó en brazos y me lanzó una mirada encendida de furia.

—¡Verónica! ¿Por qué la lastimaste? ¡¿Sabes que acaba de lesionarse?! Si hubiera caído, ¡podría haber muerto! ¿En qué momento te volviste tan malvada?

Me empujó con fuerza y se marchó con ella en brazos.

Mi vientre golpeó contra la barandilla y el dolor me hizo sudar frío. La sensación de estar al borde de la muerte me envolvió otra vez.

Lloré y grité con todas mis fuerzas, pero Leobardo no miró atrás ni una sola vez.

Aunque en esta vida él no me culpaba por la pérdida del bebé de Valeria, igual no me había elegido a mí.

La sangre comenzó a correr por mis muslos.

Unas enfermeras cercanas me vieron y me llevaron rápidamente al consultorio.

—La situación no es favorable —me informó el doctor, frunciendo el ceño—. Es muy difícil salvarlo.

Saqué el comprobante de la cita y, con voz ronca, logré articular a duras penas:

—Doctor... déjelo así.

En la vida pasada, di todo por Javier. Pero él nunca lo valoró, y ayudó a otros a clavarme cuchillos en el corazón. Si no me quiere como madre, que en esta vida se busque a otra. Mi corazón hecho pedazos, ya no puede albergarlo.

La anestesia se esparció por mi cuerpo, tan helada como mi alma.

Cuando desperté, mi cuerpo se sentía completamente vacío,. Sabía que el único lazo entre Javier y yo en este mundo se había roto por completo.

El teléfono sonó con una notificación de una cuenta desconocida.

Una foto mostraba a Leobardo y Valeria con sus tatuajes de mordida sobre las clavículas, tomados de las manos.

Después de lo sucedido, ella ya no quería esconderse. Pero ahora yo no tenía ni la menor intención de competir con ella por nada.

Sin responder, la bloqueé.

Tres días después, regresé a casa.

La vieja mansión de los Ríos, donde viví casi diez años, estaba igual que cuando me había ido. La pared estaba cubierta de fotos mías con Leobardo.

Yo era dos años menor que él. A los cinco años, en una función de preescolar, actuamos juntos en una boda de cuento, a los doce años, cuando tuve mi primer periodo, él creyó que estaba gravemente enferma y lloró, abrazándome, y, a los quince, cuando mis padres murieron, me palmeó el hombro y susurró:

—No tengas miedo. Aquí estoy contigo.

A los veintiuno, recién regresado del extranjero y borracho, me besó por primera vez.

Mi corazón cayó entonces en el abismo llamado Leobardo... y se hizo trizas.

***

Arranqué todas las fotos de la pared, y, en cuanto terminé, Leobardo regresó. Camino hacia mí, con una expresión indescifrable.

—¿Por qué arrancaste todas las fotos?

—Quiero redecorar —respondí sin pensar, para poder irme sin problemas.

Tras esto, sin decir nada, se sentó y comenzó a ayudarme a recoger las fotos.

Un rato después, dijo:

—Sé que te importo. Lo que hiciste ese día fue solo por enojo. Valeria está bien. Acepto perdonarte. Ella no presentará cargos contra ti. Sin embargo, tiene una condición.

Levanté la cabeza y lo miré, esperando que continuara.

Leobardo frunció ligeramente los labios.

—Mi madre diseñó los trajes de boda para nosotros. Las fotos salieron hermosas. Valeria nunca ha usado un vestido de novia, y le gustaría probarse el tuyo.

—Pero es de mi talla —respondí con frialdad.

—Ella tiene casi la misma que tú —replicó enseguida.

Reí con amargura.

—¿Y tú cómo sabes cuál es su talla?

Su rostro se endureció de inmediato, molesto y avergonzado.

—Verónica, estoy tratando de hablar contigo con calma. No hagas berrinches. Tú fuiste quien la lastimó. Que ella te perdone ya fue un gran logro tras mis ruegos. No te pases de la raya. Te lo devolverá el día de la boda.

—Está bien.

Fui por el vestido de novia, brillante como la luz.

La tía María lo diseñó apresuradamente cuando supo que estábamos juntos. En ese momento, ya le habían diagnosticado cáncer. Cuando el vestido quedó terminado, ella cerró los ojos para siempre, no del todo en paz.

En mi vida pasada, había cuidado de la familia Ríos por ella. Pero en esta vida había decidido vivir por mí.

Leobardo, al recibir el vestido, mostró una felicidad desbordante y salió de inmediato.

Una hora después, recibí otro mensaje desde una cuenta nueva de Valeria.

«El vestido es mío, al igual que él.»

El vestido en ella parecía una flor de cactus en plena floración, mientras Leobardo la sostenía con una ternura infinita.

Entonces noté una mancha en la esquina del vestido. Había sido manchado con un líquido extraño.

El asco me revolvió el estómago, y, rápidamente, tecleé una breve respuesta:

—Todo tuyo.

También te podría gustar

Portada de la novela La Mestiza Que Terminó Con El Alfa
8.0
Al asumir el trono, el Rey Alfa Dexter tomó a Jenica, la viuda de su hermano, para asegurar un heredero que su compañera mestiza no pudo darle. Pese a jurarle amor eterno a su verdadera Luna, él continuó compartiendo el lecho con la otra mujer hasta dejarla embarazada. Tras ser desalojada de su habitación para favorecer al futuro cachorro, la protagonista asume que su lazo se ha roto por completo. Desilusionada, contacta a un amigo humano para planear su escape en cuatro días.
Portada de la novela La Novia Sustituta del Clan Serpiente
9.7
Tras sufrir el robo de su poción y la traición de su prometido con su propia hermana adoptiva, la protagonista de esta novela de fantasía y romance se enfrenta a una cuenta regresiva. Si no se casa antes de cumplir veinticinco años, el Consejo la entregará a un errante abusivo. Para escapar de ese destino y solucionar el caos familiar, decide tomar una decisión desesperada: ocupar el lugar de su hermana y aceptar el contrato nupcial para convertirse en la esposa del temido heredero del Clan Serpiente.
Portada de la novela La Traición del Juego Final
9.0
Cuando los empleados de una empresa son arrastrados a un misterioso juego, todos eligen refugios seguros y poderes prácticos. Marginada y silenciada por su jefe Alejandro tras escoger un departamento desértico sin recursos y la habilidad de fotosíntesis inversa, la protagonista es condenada a morir por sus compañeros. Sin embargo, al cerrar la preparación, las reglas cambian por completo: el juego pasa de ser una guerra vegetal a un apocalipsis magnético que dejará a todos indefensos.
Portada de la novela Me Dejó el Alfa y Perdió Todo
9.8
En Me Dejó el Alfa y Perdió Todo, Evelyn ve su vida desmoronarse cuando Caleb, el Alfa de Silver Moon, cancela su boda para socorrer a Ivy, su supuesta salvadora. Cansada de justificar sus desplantes, Evelyn decide no esperarlo más. En su lugar, contacta al Rey Alfa Silas para aceptar un proyecto científico secreto de cinco años sobre el Envenenamiento de Plata. Al desaparecer por completo de su vida, Caleb se sumerge en un profundo arrepentimiento, iniciando una búsqueda desesperada por todo el mundo.
Portada de la novela Mi Novio Me Entregó a los Zombis
9.4
Traicionada por su pareja, José Halabe, quien la arrojó a los zombis para vengar a su amiga de la infancia Susana, la protagonista muere devorada. Sin embargo, despierta misteriosamente en el pasado, justo el día de la evacuación final. Esta vez, en lugar de salvar a José para asegurar su supervivencia, decide dejar que él y Susana enfrenten juntos su destino fatal. Una apasionante historia de terror, acción y venganza donde el egoísmo del pasado sellará el cruel destino de los traidores.
Portada de la novela No te elegiría en una segunda vida
9.3
Tras un trágico naufragio, Diego eligió salvar a su esposa, condenando a Luciana a morir en el océano. Aunque consumaron su matrimonio, él pasó cinco años atormentándola por aquella pérdida. Cuando ella exigió el divorcio, la obsesión de Diego los llevó a una muerte compartida. Sin embargo, el destino le otorga una segunda oportunidad al despertar justo el día del accidente. Decidida a evitar su tormentuoso futuro con el multimillonario, opta por ceder su lugar en el bote salvavidas a su rival.