APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Tuve cinco hijos con el papá de mi exesposo

Tuve cinco hijos con el papá de mi exesposo

En esta novela de romance multimillonario y fantasía, una médica revive el peor día de su vida. En su primer destino, salvó a Nelson de una sobredosis de afrodisíacos, lo que derivó en un matrimonio infeliz, dos hijos y un trágico final donde él los asesinó por rencor a su amor perdido. Ahora que ha retrocedido en el tiempo, ella decide no intervenir para que él busque a su alma gemela. Con una segunda oportunidad para evitar su trágico final, ella se dirige al estudio dispuesta a alterar su destino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Parecía que Nelson pronto iba a tener varios hermanitos.

Una sonrisa seca se formó en mis labios.

César, al despertar, tuvo que salir del país por un tema urgente de la empresa. Antes de irse, solo me dejó un mensaje:

«Tranquila, me voy a hacer cargo. Espérame.»

No le di mucha vuelta.

Aunque «hacerse cargo» solo significara darme algo de plata, en cuanto saliera el resultado del embarazo, no iba a tener opción: tendría que casarse conmigo.

Lo que no me imaginé fue que los días se volverían tan pesados.

Todos los del servicio me vieron salir del despacho esa noche, hecha un desastre. Obvio, todos pensaron que me había acostado con Nelson. Pero, al día siguiente, Nelson anunció delante de todos que Clara iba a ser su futura esposa. Incluso pidió que la atendieran con esmero.

—¿Entonces con quién estuvo la doctora Lima? —susurraban por lo bajo.

—¿Con quién más? Seguro con algún amante por ahí. Aquí esas cosas no se permiten, menos si vienen de alguien del servicio. Lo de ella fue demasiado.

—Sí, y eso que siempre se da su aire de decente... pero bien que le gusta revolcarse con cualquiera.

El mayordomo, aunque me vio entrar al despacho, como no recibió órdenes del señor César, prefirió quedarse callado.

Y, mientras los rumores crecían, la cara de Nelson se volvía cada vez más oscura.

Los sirvientes, queriendo quedar bien con Clara, empezaron a hacerme la vida imposible. Comenzaron a dejar mi ropa tirada, llena de lodo y hasta el café tenía cosas raras flotando.

—Doctora Lima, se le volvió a caer la ropa —dijo Clara con ese tono falso, sosteniendo su termo como si nada—. Estos sirvientes… de verdad, qué desastre.

Vi la sonrisa de triunfo en su cara.

Me agaché, recogí la ropa sin decir nada y me fui.

Los rumores se desbordaron. Que me había metido en la familia Navarro quién sabe cómo, que andaba coqueteando con todos los empleados... Hasta inventaban el color de mi ropa interior.

—Dicen que anoche la doctora Lima tuvo otra cita secreta con el jardinero.

—Yo la vi salir del rincón del jardín... y con la ropa toda arrugada.

Apreté los dientes y me tragué la humillación con la cabeza en alto.

Todo eso era para empujarme a que me fuera.

Decidí hablar con el mayordomo y aclarar las cosas.

Pero, justo al darme la vuelta, choqué con Nelson. Me agarró de la muñeca y me jaló a un cuarto de almacenamiento.

—¿Tanto te gusta andar provocando hombres? —soltó, con su mirada llena de desprecio.

Forcejeé con todas mis fuerzas, pero no podía contra él.

—Señor Navarro, si quiere creer chismes, es cosa suya. ¿También va a obligarme ahora? —pregunté con una sonrisa sarcástica.

Él apretó más.

—¿Y tú crees que una cualquiera como tú puede hablarme así?

Lo miré fijamente, sin bajar la vista ni por un segundo.

Y entonces, sin rodeos, me soltó:

—Sé que te gusto. Si te portas bien, podrías ser mi amante.

Me dieron ganas de reír... pero se me revolvió el estómago.

—No quiero —dije sin apartar la mirada.

Y, entonces, me soltó una bofetada, sin darme tiempo de reaccionar.

—¿De verdad crees que ese amante tuyo puede darte lo que yo te doy? Estás jugando con fuego, Elsa. Rompe con él —dijo, sin pensarlo.

La bofetada fue tan dura que me cortó la boca.

Sentí la sangre en los labios, y, por un momento, vi que su expresión cambiaba.

¿Culpa? ¿Duda? No lo sé.

—No seas terca —dijo en un tono más bajo—. Excepto el título de esposa, puedes tener lo mismo que Clara.

Solté una risa corta, cansada.

—Te dije que no.

También te podría gustar

Portada de la novela El Hockeyista Fingió Amarme y Elegí a Su Rival
9.0
La doctora Vance descubre en inmigración que su matrimonio secreto con Liam Sterling, estrella de la NHL, es una farsa y que él ya está casado con su representante, Sophia. Liam planeaba usarla como niñera de su hijo secreto y como médica para salvar su carrera. Tras la traición, ella firma un contrato con los Titans, el principal rival de su exesposo. Mientras la rodilla de Liam colapsa en los playoffs, ella se dedica a sanar al único jugador capaz de acabar con el legado de Sterling.
Portada de la novela El Repartidor De Placer
9.0
El protagonista de esta novela comparte vivienda con su atractiva casera y la hermosa hija de esta. Una noche de tormenta, mientras él está en su cama sosteniendo una prenda íntima que le ha quitado en secreto a la joven, ella entra inesperadamente a su habitación vistiendo un camisón muy ligero. Asustada por los truenos y aprovechando la ausencia de su madre, le pide quedarse a dormir allí. Al notar su silueta bajo la pijama, él deja de lado sus temores y la invita a entrar en su cama.
Portada de la novela Hermana de Mentira
7.8
A solo tres meses de su boda, Eva sufre la peor traición cuando su prometido publica en redes su acta de matrimonio con Celia, su hermana adoptiva, quien además está embarazada. Tras ver el apoyo de su propia madre a esta unión, Eva reacciona con desconcierto en la publicación. En lugar de una explicación, recibe una llamada de su pareja exigiéndole calma y asegurando que este matrimonio es solo un acuerdo temporal de un año hasta que nazca el bebé.
Portada de la novela Justicia De Plata
8.4
Al intentar salir de la enfermería en el territorio de su primo, la protagonista de Justicia De Plata es retenida abruptamente por una sanadora desconocida. Bajo el absurdo pretexto de que su olor corporal ha contaminado y arruinado unas valiosas pociones adquiridas por el Alfa Xander, la mujer le exige una compensación de quinientos mil créditos, sumado a un cobro extra por daño emocional. Confundida ante la exagerada escena y las acusaciones, deberá enfrentar esta injusta y costosa extorsión.
Portada de la novela La esposa a la que dejó morir
9.3
En la novela de mafia y romance La esposa a la que dejó morir, la tragedia y la traición se desatan cuando la protagonista queda gravemente herida tras el ataque de una familia rival. Dante, su esposo y subjefe de los Torrino, decide ignorar su agonía para priorizar el leve rasguño de Serafina. Tras sobrevivir gracias a la ayuda de un desconocido, ella regresa a casa cubierta de sangre solo para confirmar la fría indiferencia de su marido. Sin reclamar nada, toma su teléfono y decide volver con su madre.
Portada de la novela Me Divorcié y Él Aprendió a Rogar
9.3
Joaquín Halabe prometió olvidar a su antiguo amor, Carmen, pero guardaba sus fotos en secreto. Su esposa, fingiendo devoción, planeó su libertad. Tras engañarlo hace un mes para que firmara el divorcio, hoy es el día de su partida. Con maletas listas, un boleto al extranjero y las fotos de ambos recortadas para borrar su presencia conjunta, coloca el acuerdo sobre la mesa. Tras diez años de amor unilateral, ella se marcha para siempre.