APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

Tras un mes de espera, el perfecto compañero de fantasía de la protagonista sigue rechazando cualquier contacto físico. Aunque se niega a devolverlo al servicio técnico, todo cambia drásticamente durante una cena familiar. Al ver la intensa reacción de la criatura ante su hermanastra, ella descubre un terrible error: su pariente fue quien abrió el paquete original el día de su llegada. Decepcionada y traicionada, decide contactar al asesor para exigir un reemplazo inmediato.
Capítulos
Compartir

Capítulo 5

Parecía que mi devoción sin límites de esos últimos días le había hecho olvidar lo más básico: que su razón de ser era servirme a mí.

No se suponía que debía estar ahí parado, fingiendo que me hacía un favor por pura lástima o caridad.

Le cerré la puerta en la cara con un golpe seco, sin gastar una sola palabra más en él.

Sentí que se quedó ahí afuera una eternidad. Fue recién entrada la madrugada, entre sueños, cuando por fin escuché sus pasos alejándose.

Los días siguientes, Diego parecía otro. Empezó con un jueguito de seducción constante, intentando provocarme con roces sutiles y buscándome todo el tiempo. Se notaba que estaba desesperado por llamar mi atención.

Al ver cómo su cara se ponía cada vez más pálida, supuse que debía estar muriéndose de hambre.

Pero yo ya le había hecho la cruz. Simplemente me dediqué a ignorar sus indirectas, fingiendo que no entendía sus señales.

El nuevo íncubo llegó el lunes.

Mi padre se había ido temprano a trabajar, mi abuela estaba en sus clases para la tercera edad y mi madrastra se había ido de compras. La casa estaba prácticamente sola.

En cuanto abrí el paquete, un hombre me recibió con una sonrisa radiante y unos ojos que parecían brillar con luz propia. Fue un flechazo directo al corazón.

Sus ojos se iluminaron de golpe al verme, con una chispa que me dejó claro lo mucho que me esperaba.

—Buenos días, ama. Mi nombre es Iván y es un verdadero placer estar a su servicio.

Tragué saliva. ¡Esto era exactamente lo que yo quería!

Ese asesor de ventas se había lucido. Decidí que, en cuanto tuviera un segundo, le dejaría una reseña de cinco estrellas.

Empecé a darle vueltas a Iván, admirándolo, y de vez en cuando estiraba la mano para tocar sus músculos. Él se quedaba ahí, quietito, dejándose querer y permitiendo que yo lo tocara con total libertad.

De pronto, escuché un alboroto en la planta alta. Me sorprendió el ruido, así que dejé mis impulsos para después y subí a ver qué pasaba.

Iván me siguió obediente, como un guardaespaldas fiel.

La voz de Raina salía de la habitación de Diego.

—Diego, ¿te peleaste con Fiona? He notado que te ves cada vez más demacrado. Me puse a investigar en el manual y parece que, si duermen separados, no puedes saciar tu hambre, ¿verdad?

Mi querida hermanastra por fin sacaba las garras. Me apoyé contra el marco de la puerta para disfrutar del espectáculo.

No alcanzaba a ver qué pasaba adentro, pero escuché la voz de Diego, que sonaba bastante alterada.

—Raina, no hagas esto, por favor... Yo soy de tu hermana... Si se entera, se va a poner mal.

Raina respondió con la voz entrecortada, casi sin aliento.

—Pero es que tienes mucha hambre... Yo solo quiero que estés bien, Diego...

No pudo terminar la frase. Diego la empujó hacia afuera de la habitación.

Ambos estaban forcejeando cuando me vieron ahí parada. El tiempo se detuvo y el silencio se volvió sepulcral.

Raina tenía la ropa toda desordenada. Me miró con los ojos como platos, sin poder creérselo.

—Hermana... ¿qué haces tú aquí?

Diego estaba pálido como un muerto y tenía una mancha de labial de Raina en la mejilla.

—Fiona, no es lo que parece, te juro que yo no...

Sacudí la cabeza con total indiferencia.

—No te preocupes, no me molesta en absoluto. De hecho, te equivocas en algo: ya no eres mío porque ya estás devuelto.

Iván, que estaba justo detrás de mí, dio un paso al frente. Seguía con esa sonrisa encantadora y radiante, pero sus palabras fueron letales.

—Diego, número de serie 0201, ¿cierto? Mucho gusto. Yo soy Iván, el 0204. Para ser un íncubo, te falta mucha ética profesional. El gerente me pidió informarte que tu contrato ha sido transferido al mío por completo. Ya puedes retirarte.

Su sonrisa se ensanchó mientras disfrutaba de ver cómo el rostro de Diego se desfiguraba por el horror.

—Eres simplemente un producto defectuoso que le dio una experiencia mediocre a su dueña.

¡Sigue leyendo!
¡La historia se pone cada vez mejor! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los capítulos

También te podría gustar

Portada de la novela Cuando el amor se pone el Sol
8.1
Tras ocho años de un matrimonio frío y conflictivo, Elisa es testigo del inesperado sacrificio de su esposo, Lucas Solís. Durante una devastadora inundación, él le cede su lugar en el bote salvavidas para luego ahogarse aferrado al amuleto de otra mujer. Abrumada por la culpa y el dolor, Elisa dona todos sus bienes y se quita la vida, pero inexplicablemente despierta en el pasado, justo en la fatídica noche en que Lucas fue drogado, dándole una oportunidad de alterar el rumbo de sus vidas.
Portada de la novela El día que todo cambió: renacer antes del bungee
9.0
En esta novela moderna de romance y fantasía, la protagonista decide cambiar su destino tras renacer. En su vida pasada, se negó a saltar en bungee con Clara, la amiga de la infancia de su esposo Mateo, debido a su avanzado embarazo de ocho meses. Aquella decisión desencadenó una tragedia para Clara y la furia culposa de Mateo. Ahora, decidida a evitar el doloroso desenlace y la ira de su marido, acepta acompañar a Clara sin protestar, enfrentando un peligroso reto que desafía toda lógica.
Portada de la novela La segunda vida de la despreciada Donna
7.9
Tras despertar inexplicablemente a los 28 años, Alessia decide no repetir los errores de su pasado. Aunque todos envidian su posición como esposa de Santino, el temido Don de la mafia de Veridia, ella sabe que su matrimonio es una farsa. En esta novela moderna de romance y fantasía, Alessia sorprende a Jessy, el amor de la infancia de su marido, al entregarle los papeles de divorcio ya listos. Renunciando a sus bienes, a su título de Donna y a su antigua vida, Alessia planea abandonar Veridia para siempre y forjar su propio destino.
Portada de la novela Me Fui al Mundo que Sí me Amaba
9.1
Tras fracasar con sus tres primeros objetivos del sistema, él sacrificó todos sus puntos para sanar a la heredera de la familia Ortiz. Sin embargo, al recuperarse, ella canceló su compromiso para casarse con Castel Díaz. Durante la boda, al ver la devoción de sus cuatro objetivos de conquista hacia el novio, él decide saltar al mar para volver a su hogar. Mientras se hunde, alguien se lanza a rescatarlo, marcando el inicio de una etapa donde esas mujeres conocerán el miedo y el arrepentimiento.
Portada de la novela Mi Muerte Fue Su Peor Castigo
9.1
Al casarse con el poderoso heredero Alberto Aguirre, Sandra no esperaba que él mismo la arrastraría a firmar el divorcio para complacer a su hermana adoptiva, Beatriz. Humillada por el entorno de su esposo y abandonada por sus propios hermanos —Jorge, Miguel y Ángel—, quienes la obligan a apartarse para no arruinar la felicidad de Beatriz, Sandra es forzada a retirarse. Sin embargo, en el peor momento de amargura, el sistema se reactiva para ofrecerle el retorno a su mundo real tras completar su misión. La farsa ha terminado y ella no volverá a jugar bajo sus reglas.
Portada de la novela Mi hijo rogaba por la ex de mi esposo como madre… Reencarné y lo eliminé sin dudar
7.8
En su vida pasada, Verónica insistió en tener a su hijo, solo para enfrentar la frialdad de su esposo Leobardo y el desprecio de su propio niño, quien deseaba a Valeria como madre. Tras morir abandonada por ambos en un accidente, Verónica reencarna justo antes de su boda. Al sugerir Leobardo no tener al bebé, ella acepta sin dudar. Decidida a no perderse a sí misma otra vez, llama al director para unirse a una expedición polar, abandonando ese trágico destino en esta novela de romance y fantasía.