APKDock Logo
Portada de la novela Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

8.6 / 10.0
Tras un mes de espera, el perfecto compañero de fantasía de la protagonista sigue rechazando cualquier contacto físico. Aunque se niega a devolverlo al servicio técnico, todo cambia drásticamente durante una cena familiar. Al ver la intensa reacción de la criatura ante su hermanastra, ella descubre un terrible error: su pariente fue quien abrió el paquete original el día de su llegada. Decepcionada y traicionada, decide contactar al asesor para exigir un reemplazo inmediato.

Mi íncubo desobediente - Capítulo 1

"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?"

Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia.

La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre.

"Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana."

Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre.

No podía con el pensamiento de devolverlo.

Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar.

Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar.

Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él.

En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió.

Esa misma noche, volví a contactar al asesor.

"¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."

Diego tenía los ojos inyectados en sangre y el ceño tan fruncido que parecía estar al límite de sus fuerzas.

En los últimos días, se había ido consumiendo, desgastándose frente a mis ojos.

Se dejó caer en la orilla de la cama, jadeando, mientras yo hojeaba el manual de Cómo domar a un íncubo.

—Aquí dice clarito que, con tan solo... —me aclaré la garganta, sintiendo cómo me ardía la cara—, con eso debería bastar para que se te pase.

Levanté la mano hacia su cuello. Justo bajo la clavícula, resaltaba un pequeño lunar carmesí que subía y bajaba al ritmo de su respiración agitada. Era una maldita tentación.

Pero justo cuando iba a rozarlo con los dedos, me apartó de un empujón.

Me miré la muñeca, donde la piel clara empezaba a enrojecerse por el golpe, y fruncí el ceño. Todavía no dejaba que lo tocara.

—Perdón —dijo él, clavándome una mirada sombría y pesada—. Fue un reflejo.

Soltó un suspiro pesado y se puso de pie.

—Necesito un baño de agua fría.

Mientras lo veía alejarse, saqué el celular para contactar al asesor.

Diego era mi capricho más reciente, mi adquisición de hace apenas un mes. Me había costado una fortuna y lo diseñaron justo a mi medida. Y tuve que esperar un año entero para que por fin me lo entregaran.

Lo irónico era que, se supone que los íncubos deben saciarse con su dueña para sobrevivir, pero él se negaba a dejar que le pusiera una mano encima.

"¿Por qué mi íncubo actúa tan distinto a los demás? Se nota que la está pasando fatal, pero por más que quiero ayudarlo, no deja ni que lo roce."

Con el ruido del agua corriendo en la ducha de fondo, esperé la respuesta del asesor.

"¡Hola, nena! Una pregunta, ¿ya cerró el vínculo con él?"

Me había leído el manual al derecho y al revés, no iba a cometer una estupidez así.

"Obvio. Lo vinculé la misma noche que llegó."

El chat se quedó mudo un buen rato hasta que respondieron.

"Qué raro... Nuestros íncubos están entrenadísimos para ser bien encimosos. Lo normal es que no quieran despegarse de sus dueñas ni un segundo."

Empecé a perder la paciencia.

"¿Y para qué le mentiría? Le estoy diciendo que algo anda mal."

El asesor respondió con ese tono profesional y ensayado de vendedor.

"No se me altere, reina. Hagamos algo: devuélvalo y le mando uno nuevo ahorita mismo. Le estaría llegando en unos siete días."

Casi al mismo tiempo que leí ese mensaje, la puerta del baño se abrió.

Diego salió envuelto apenas en una toalla blanca.

Gotas de agua le recorrían las sienes, bajando por el ángulo marcado de su mandíbula y perdiéndose entre sus pectorales y abdominales, hasta desaparecer bajo la tela.

Se me secó la boca.

Era demasiado mi tipo. Literalmente estaba hecho a mi medida, y resultaba que me había salido defectuoso.

"Voy a observarlo un poco más. Si no mejora, ahí veré si pido que lo reparen."

La intención del asesor era retirarlo y cambiarlo por otro, pero me daba demasiada lástima deshacerme de él.

"Entendido, linda. Cualquier cosita me avisa por acá. ¡Besitos!"

Bloqueé el celular. Al ver su rostro pálido y sus ojos enrojecidos, no pude evitar sentir una punzada de compasión.

—Acabo de hablar con el asesor —le dije en voz baja—. Dicen que nunca se habían topado con un caso como el tuyo...

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Mi íncubo desobediente

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3 Ch. 4 Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te podría gustar

Novedades

Portada de la novela Aniversario de Traición
8.9
Elena regresó a casa temprano con la intención de sorprender a su esposo en su quinto aniversario, pero encontró la peor traición imaginable en su propia bañera. Su matrimonio quedó hecho pedazos y su confianza rota, no solo por él, sino por su propia asistente. Ahora, frente al dolor y la humillación, Elena debe elegir entre hundirse en la desesperación o levantarse de las cenizas para reclamar lo que es suyo. Una decisión que definirá su futuro y su fuerza interior.
Portada de la novela Huí de mi boda y encendí la aurora
9.4
La vida de Daniela se desmoronó tras la quiebra familiar y el abandono de su prometido, Javier Martínez. En su peor momento, el multimillonario Pablo Romero apareció para saldar sus deudas, costear el funeral de su padre y ofrecerle un nuevo comienzo. Tras tres años de apoyo incondicional, Daniela cree haber encontrado la felicidad. No obstante, en la víspera de su boda, descubre una verdad devastadora: el hombre que consideraba su salvador fue el verdadero artífice de la ruina de su familia y de la muerte de su padre.
Portada de la novela La Boda que Planeé para Otra
8.6
El día de su cumpleaños, mientras esperaba a su prometido con la cena lista, ella descubre por internet que Víctor se está casando con su primer amor, luciendo el traje y los anillos que ella misma seleccionó. Él jura que es solo para cumplir el último deseo de una moribunda, pero al verlos besarse en el altar, la traición se convierte en un plan de venganza mucho más dulce que el pastel que nunca probó. Una novela romántica contemporánea sobre el engaño y la justicia por mano propia.
Portada de la novela La Luna No Reclamada
9.2
Durante una década, Sofía fue leal a Carlos y esperó que la reclamara. Encontrarlo en su propia cama con su mayor rival destruye esa espera y le hiere el orgullo. El amor que buscaba deja paso a una exigencia de justicia: ya no desea lo mismo del hombre que la traicionó. El Alfa descubrirá que haber dado por sentado el valor de una Luna nunca coronada puede convertirse en su error más fatal.
Portada de la novela Llamadas al Vacío: El Precio de tu Indiferencia
8.1
Raquel yace agonizante en la soledad de su cocina, mientras Carlos, su esposo, celebra con su amante e ignora sesenta y ocho llamadas desesperadas. Sobrevivir a esa noche es solo el comienzo: el descubrimiento de la traición enciende en ella un dolor que se convierte en combustible para renacer. Cada lágrima derramada se transforma en un paso hacia cobrarse la indiferencia que casi le cuesta la vida.
Portada de la novela Vengadora en la Sombra
8.7
Isabella Morales, una mujer astuta y determinada, descubre que su esposo Marcos la engaña con una influencer. Decidida a vengarse y a demostrar que el hombre que eligió no es capaz de amarla sin saber del imperio que ella controla desde las sombras, se sumerge en una conspiración de intriga y drama. Cada secreto revelado pone en juego su seguridad, su futuro y la posibilidad de reescribir su propia historia.
Capítulos
Leer ahora
Compartir