APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Me Exhibió por una Canasta Navideña

Me Exhibió por una Canasta Navideña

Tras ser expuesta injustamente en internet por una empleada que la acusó de tacaña al no entregar canastas navideñas, la directora de una empresa decide tomar medidas drásticas. Aunque el público virtual lo ignora, su política interna otorga generosas tarjetas de regalo de 200 dólares en cada festividad y cumpleaños. Para darles una lección, publica un comunicado cancelando dicho beneficio para darles la canasta que tanto exigían. El caos estalla de inmediato y su personal termina suplicando por el antiguo trato.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Jamás imaginé que esa buena intención terminaría convertida en un arma para atacarme.

Casi al final de la jornada, Hugo Campos se acercó al cubículo de Carmina. Los dos empezaron a hablar en voz baja.

—¿Y qué tal? ¿Qué dijo Regina?

Carmina resopló con desdén.

—Es una anticuada. No entiende razones y encima quiso darme lecciones.

Hugo miró alrededor con aire calculador y bajó la voz.

—Te lo dije. Regina es una tacaña. Yo te apoyo. Hoy en día los jóvenes valoran mucho los detalles y la experiencia. Lo que hiciste estuvo bien.

Carmina arqueó una ceja con orgullo.

—No te preocupes. Déjalo en mis manos.

Vi cómo Carmina sacaba el celular, grababa unas tomas de su cubículo y de la vista por la ventana. Luego apuntó la cámara hacia ella misma, y su rostro cambió al instante a una expresión de agravio, como si estuviera a punto de llorar.

Movía los labios sin que yo alcanzara a oírla.

Sentí un vuelco en el pecho. Tuve un mal presentimiento.

Esa noche, al llegar a casa, me apareció en el celular un video que ya se estaba volviendo viral.

El título decía:

“Mi jefa tacaña no quiere dar ni una canasta navideña”

La miniatura del video era el rostro de Carmina, lleno de supuesta tristeza.

***

Abrí el video.

La primera imagen era la puerta de mi oficina, con el texto:

“Me armé de valor para pelear por los beneficios de todos los empleados”.

Después aparecía un primer plano de Carmina en su cubículo, con los ojos llorosos. El texto decía:

“Mi jefa me rechazó sin piedad. Dijo que era una malagradecida”.

En el video, mis explicaciones, que habían sido pacientes, habían sido editadas y distorsionadas con un filtro de voz hasta hacerlas sonar frías y arrogantes.

Al final, ella miró a la cámara con la voz quebrada.

—No estoy pidiendo una tarjeta de regalo. Solo quiero una canasta navideña y sentir que a la empresa sí le importamos. ¿De verdad es pedir demasiado?

La sección de comentarios ya había explotado.

“¿Todavía existen empresas tan tacañas? ¿Ni siquiera pueden dar una canasta navideña?”

“No llores. Di el nombre de la empresa y nosotros nos encargamos de cancelarla.”

“A estos jefes explotadores hay que ponerlos en su lugar.”

Me dio tanta rabia que terminé riéndome.

En su versión, la tarjeta de regalo de 200 dólares había desaparecido por completo.

A la mañana siguiente, apenas llegué a la empresa, Carmina entró a mi oficina junto con Hugo.

Hugo llegó con gesto preocupado e intentó calmar las aguas.

—Señora Carrillo, Carmina lo hizo con buena intención. Nadie quiso hacer daño. Todos solo quieren que la empresa mejore y haya más unión. Ahora todos están pendientes del tema. ¿Qué le parece si cede un poco y escucha lo que todos están pidiendo?

Carmina estaba de pie a su lado, con los brazos cruzados y una expresión de absoluta seguridad.

Alzó ligeramente el celular.

—Esto ya no es una exigencia mía. Es la voz de todos.

Respondí con frialdad:

—Las reglas de la empresa no van a cambiar por el capricho de nadie.

Carmina soltó una risa burlona.

—La tarjeta de regalo es un incentivo. La canasta navideña es cultura. Son dos cosas distintas. Si usted no sabe diferenciarlas, la gente en redes puede explicárselo.

Su tono sonaba a amenaza.

—El video apenas está despegando y ya tiene cientos de miles de reproducciones. Si no hace algo, no puedo garantizar qué pasará después.

Me estaba amenazando abiertamente.

Justo en ese momento, mi asistente abrió la puerta con expresión de pánico.

—Señora Carrillo, malas noticias. ¡El video de Carmina se volvió tendencia!

Actualicé la pantalla del celular.

Era verdad.

Pero lo que me dejó helada fue que, al revisar la lista de personas que le habían dado “me gusta” al video, entre los más recientes vi una foto de perfil familiar.

También te podría gustar

Portada de la novela Creyeron Que Era Sorda
9.4
En la novela romántica Creyeron Que Era Sorda, la protagonista recupera la audición en secreto y descubre la peor traición. Durante una fiesta, escucha a su hija revelar que su esposo, Fidel Gallardo, espera un hijo de su amante, Juana. Aunque Fidel finge amarla con señas y planea ocultar su desliz para no perderla, ella ya conoce toda la verdad. Con el boleto comprado para irse como maestra voluntaria a una zona vulnerable, solo espera siete días para que sus papeles estén listos y desaparecer de sus vidas para siempre.
Portada de la novela El Imperio Siempre Fue de Mi Madre
9.2
Durante una junta clave, la protagonista recibe la llamada desesperada de su hermana menor, Dora, a quien le han robado su cupo de intercambio. Al llegar a la universidad, descubre que la usurpadora es una joven arrogante que afirma ser la hija de la influyente familia Guerra de la capital. Con el apoyo de un profesor cómplice, la impostora humilla a Dora. Sin embargo, la protagonista sabe que solo ella y Dora son las herederas legítimas, lo que la lleva a confrontar a su padre ante una posible e inesperada traición familiar.
Portada de la novela Me Robaron el Corazón y la Vida
8.6
Tras enterarse de que su esposo Alejandro entregó el corazón que ella necesitaba a Alicia García, la protagonista recibe un diagnóstico devastador: solo le queda una semana de vida. Ante esto, decide someterse a la criopreservación y donar su cuerpo al proyecto científico de Alicia. Mientras su hijo Enrique, sus padres y Alejandro celebran erróneamente este acto como una reconciliación familiar y el fin de su rencor, ella acepta en silencio devolverle su lugar a Alicia, dándoles a todos lo que tanto desean.
Portada de la novela Secreto Ciclista En La Montaña
8.2
Afectado por una condición anatómica única y poco común que ahuyenta a todas sus parejas, el protagonista de Secreto Ciclista En La Montaña siente que su vida íntima está completamente arruinada. Desesperado por un cambio, acepta la peculiar propuesta de su amigo Darío: unirse a un club de ciclismo. La estrategia consiste en aprovechar las rutas nocturnas por la montaña, donde la absoluta oscuridad del bosque facilitará encuentros apasionados con las mujeres del grupo sin que su secreto quede al descubierto.
Portada de la novela ¡Sorteé a mi esposo y me salió un bombón!
8.4
En su vida pasada, la heredera de los Molina eligió casarse con Alonso Rivas, una decisión que la llevó a la ruina familiar y a una muerte trágica provocada por los celos de la amante de su esposo. Ahora, tras regresar en el tiempo a su vigésimo cumpleaños, decide no repetir el error. Elige al azar una fotografía entre los candidatos y el destino la une a Alejandro de la Vega, un magnate austero y espiritual. Sin embargo, al presentarse con su nuevo prometido, la obsesión de Alonso despierta con furia.
Portada de la novela Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio
9.2
Marcada por el suicidio de su madre tras un divorcio detonado por unos mangos, una mujer advierte a su esposo, el multimillonario Héctor Preciado, que regalarle esa fruta significará el fin de su matrimonio. Tras cinco años de aparente respeto y de alejar a una rival, ella regresa de un viaje de negocios solo para ser víctima de una cruel traición: Héctor y su amiga Violeta le sirven jugo de mango como una burla. Al descubrir el engaño y la falta de empatía de su esposo, ella decide divorciarse sin mirar atrás.