
Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina
Capítulo 4
La boda se celebró en el Hotel Emporio, el lugar más lujoso de toda la ciudad.
Aunque de puertas afuera se decía que todo era una farsa para cumplir el último deseo del abuelo de Leticia, el despliegue fue tan ostentoso que incluso superó la boda que Jorge y yo habíamos celebrado años atrás.
Había ido prácticamente todo el mundo que conocíamos. Unos por curiosidad. Otros, por puro morbo. En cualquier caso, no quedaba un solo asiento vacío.
Yo llevaba un vestido negro. Más que ir a una boda, parecía que hubiera ido a un funeral.
A mi alrededor no había más que miradas burlonas y murmullos.
—Mira a Juana, sí que se atrevió a venir.
—¿No les parece demasiado humillante? Su esposo se va a casar con otra y ella sigue ahí, sentada como si nada.
—Escuché que todo esto es por el abuelo de esa mujer, que se supone que todo esto es pura actuación.
—¿Actuación? ¿Tú te crees eso? Mira ese anillo, mira todo este despliegue. Esta boda es más ostentosa que la que él tuvo con ella.
—Shh… baja la voz…
Entonces empezó a sonar la marcha nupcial.
Las puertas se abrieron. Jorge apareció del brazo de Leticia, avanzando despacio hacia el altar. Él llevaba un frac negro de corte impecable; se veía elegante e imponente. Ella iba vestida con aquel vestido de novia de un millón de dólares, ya restaurado, y llevaba en el rostro una sonrisa radiante.
Cuando pasó junto a mí, Jorge se detuvo apenas un instante.
Me miró. Su expresión era indescifrable.
Le devolví una leve sonrisa fría.
Llegó el momento de los votos.
El oficiante preguntó:
—Señor Cortes, ¿acepta usted tomar por esposa a la señorita Batallar y promete amarla y serle fiel, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe?
Todo el salón quedó en silencio.
Jorge miró a Leticia con aparente devoción y respondió con voz firme:
—Sí.
Los aplausos estallaron de inmediato. Luego el oficiante se volvió hacia ella.
—Señorita Batallar, ¿acepta usted tomar por esposo al señor Cortes?
Los ojos de Leticia se llenaron de lágrimas. Con la voz temblorosa, respondió:
—Sí.
—Además…
Se tomó un segundo, bajó la mirada con timidez y se acarició con suavidad el vientre apenas redondeado.
—También tengo otra buena noticia que compartirles. Jorge y yo ya estamos esperando un bebé. Hoy la alegría es doble.
Apenas terminó de hablar, el salón entero estalló en un alboroto.
—¡Dios mío, de verdad está embarazada!
—¿Y todavía llaman a esto una actuación? Eso ya no es una farsa; ella lo que quiere es quitarle el lugar a la esposa.
—A Juana ahora sí le acaban de dar la humillación de su vida.
Todas las miradas se clavaron de golpe en mí, esperando que saltara al frente a armar un escándalo como una loca.
Incluso Jorge se puso nervioso. Era evidente que Leticia no le había consultado nada antes de soltar esa noticia ahí, delante de todos.
Por reflejo, me buscó con la mirada.
Yo me puse de pie, acomodé la falda de mi vestido y subí al escenario con toda calma.
—Felicidades, señor Cortes, señorita Batallar.
Los miré con una sonrisa serena.
—Ya que hoy todo viene por partida doble, yo también quiero darles un gran regalo para hacer esta fiesta todavía más interesante.
La cara de Jorge se puso blanca como el papel.
Bajó la voz y me dijo entre dientes:
—Juana, no hagas ninguna locura. Lo que sea, lo hablamos en casa.
—¿En casa? ¿Cuál casa?
Lo miré con abierta burla.
—Los bienes que estaban a tu nombre ya no te pertenecen.
—¿Qué quieres decir?
Jorge se quedó helado.
Yo no le respondí. Solo levanté la mano y chasqueé los dedos. Detrás de nosotros, la enorme pantalla LED parpadeó de repente.
Las empalagosas fotos de boda desaparecieron al instante. En su lugar aparecieron, una tras otra, interminables páginas repletas de estados financieros, movimientos bancarios y copias escaneadas de contratos de transferencia de activos.
El salón entero cayó en un silencio sepulcral.
Todos se quedaron con los ojos muy abiertos, mirando fijamente la pantalla.
En el centro de la pantalla, unas grandes letras rojas saltaban a la vista:
"Jorge Cortes. Activos a su nombre: 0."
"Deuda total actual: USD 2,000 millones."
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