
La Hija que Abandonaron Regresó Triunfante
Capítulo 3
Mi madre, que siempre había aparentado tanta elegancia, se volvió completamente irracional en ese momento.
La bofetada que me dio, fuerte y sonora, destruyó en un segundo toda la admiración que sentía por ella.
No dije nada. Me aguanté las lágrimas con todas mis fuerzas mientras veía a la mujer frente a mí. Pero ella me miraba como la peor persona del mundo. Cada palabra que salió de su boca me partió el corazón:
—¿Y tú quién te crees? ¿Cómo te atreves a lastimar a mi hija? ¿Por qué no te mueres? Ya me has traído suficientes problemas. No te pido que seas tan buena como Fernando o Daniela, ¡pero al menos no seas tan cruel! Ojalá hubiera dado a luz a Daniela y no a ti…
Apreté los puños con fuerza y, tras aclararme un poco la garganta, dije:
—¡Yo no fui! Tú lo sabes bien… Daniela fue la que hizo trampa. Yo nunca...
Pero antes de que pudiera terminar, Fernando me interrumpió:
—Lucía, ¿perdiste la cabeza? Todos saben que la Daniela es brillante. En todos los exámenes de la preparatoria fue la mejor, y tú siempre quedaste en el último lugar. ¿Cómo te atreves a acusar a Daniela?
Lo miré fijamente. Tenía tantas cosas que quería decir, tantas pruebas…
Desde que entré al Instituto Amanecer como la mejor de la clase, la Daniela me cambió todos los exámenes. Esta era la única competencia en la que no tuvo oportunidad de hacerlo.
Pero sabía que no importaba lo que dijera, mi familia jamás me creería.
En su corazón solo había espacio para Daniela.
Ella se escondió en los brazos de mi madre, con una expresión de falsa angustia, aunque sus ojos destilaban pura provocación.
—Hermana, yo sé que todo es mi culpa… Sé que no me soportas, pero no te culpo. Ojalá me hubiera muerto en ese accidente…
Mi madre y Fernando, que ya me despreciaban, se enfurecieron aún más al escuchar aquellas palabras llenas de teatralidad.
Mi madre me señaló con el dedo, temblando de rabia, y dijo:
—¡Maldita! Hace diez años engañaste a la Daniela para que fuera al río. Casi la ahogas. Si no fuera por lo noble que es, tú nunca habrías regresado. ¿Y ahora otra vez quieres hacerle daño? ¡Hoy mismo te vas de esta escuela! ¡Vuelve a ese pueblo miserable del que nunca debiste salir! ¡Aléjate por completo de Daniela!
También te podría gustar





