APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Fui Su Secreto Compartido

Fui Su Secreto Compartido

Tras tres años de amor devoto hacia Dante, el poderoso heredero del clan Blackwood en Chicago, la joven Rose recibe con alegría la noticia de su embarazo. Sin embargo, su felicidad se destruye al descubrir un siniestro engaño: Marco, el hermano gemelo de su pareja, se hacía pasar por él en la intimidad. Todo resulta ser una humillante venganza orquestada por Dante para complacer a su enemiga, Isabella. Ante la inminente revelación pública de esta traición durante la ceremonia nupcial, Rose toma la firme decisión de huir y dejar al mafioso sin su ansiada boda.
Capítulos
Compartir

Capítulo 6

—¡Isabella!

Dante se arrodilló a su lado.

—Ayúdame...

Alcancé a estirar una mano temblorosa, intentando que Dante me diera la inyección. Pero él ni siquiera me miró. Me arrebató la epinefrina de la mano.

—¡Resiste!

Le clavó la aguja en el brazo.

—¡Rápido! ¡Lleva a Isabella al hospital! —Dante la cargó en brazos—. ¡Pidan una ambulancia!

—¿Y Rose qué?

Marco dudó un momento y me miró. Yo estaba hundida en mi silla, con los labios ya poniéndose morados. Dante ni siquiera le contestó; salió corriendo. Tras un breve instante de indecisión, Marco fue tras ellos.

Se habían ido.

Me quedé sola en el salón, sintiendo cómo perdía el sentido. Notaba que mi corazón iba más lento y que mi respiración era cada vez más débil.

—¿Señorita? ¡Señorita! —Era un mesero—. ¡Dios mío, llamen a una ambulancia!

Todo se volvió negro.

Cuando desperté, estaba en una cama de hospital con una cánula de oxígeno en la nariz.

—Ya despertaste —dijo el doctor mientras se acercaba—. Tuviste mucha suerte. Diez minutos más y esto habría sido fatal.

Sonreí, débil y triste. No había sido suerte. Dante me había robado mi medicina. Había sido un intento de asesinato. Además, Isabella no era alérgica; solo quería que me quedara claro que, entre las dos, Dante siempre la elegiría a ella.

La voz de Dante llegó desde la puerta.

—Ya despertaste.

Giré la cabeza. Él estaba ahí, impecable. Quizás el hecho de que estuve a punto de morir le despertó un poco de culpa, porque su cara mostraba un rastro de arrepentimiento. Se acercó a mi cama, pero evitó mirarme a los ojos.

—Me da gusto que estés bien... sobre lo de esta noche, tienes que entenderlo. Los Rossi, la familia de Isabella, son socios muy importantes. Por el bien de la familia, no podíamos ponerla en riesgo.

—¿Ah, sí? —Lo miré fijamente, buscando cualquier señal de que estuviera mintiendo—. ¿O es porque sientes algo especial por ella?

Su cara se puso rígida y luego pareció recordar su objetivo. Su tono se volvió despreciativo y burlón.

—Ya sabía que seguías de celosa. Isabella y yo crecimos juntos. Si la quisiera a ella, ¿por qué estaría contigo?

Sabía lo que estaba pensando. Se estaba recordando a sí mismo su misión: castigar a la mujer interesada que se había atrevido a molestar a su adorada Isabella.

Por un segundo quise decírselo todo; contarle sobre los abusos y las mentiras. Pero llevábamos tres años juntos. Si alguna vez me hubiera conocido, si le hubiera importado, no se habría puesto de acuerdo con su hermano para engañarme.

Así que cerré los ojos y no dije nada.

Dante se quedó callado un momento.

—Descansa. La boda es en dos días.

Él todavía no tenía idea de que la novia no pensaba presentarse.

Después de que se fue, mi celular vibró. Era un video de Isabella. Lo que vi hizo que mis manos temblaran y sentí dolor en el estómago.

El video mostraba a un hombre junto a la cama de mi abuela en el hospital. Sostenía unas fotos: imágenes mías sufriendo acoso, los momentos humillantes que tanto me había esforzado por enterrar. Una tras otra, se las ponía frente a la cara.

Reconocí el emblema de su chaqueta. Era uno de los hombres de Isabella.

A mi abuela, que siempre me había amado con tanta fuerza, le rodaban las lágrimas por la cara. Estaba temblando tanto por la pena que ni siquiera podía hablar. Al estar ya tan débil, perdió todo el color de la cara. El monitor cardíaco a su lado empezó a emitir un pitido largo y agudo. Y el hombre se dio la vuelta y se fue, como si nada.

Luego llegó un mensaje de Isabella.

“Qué lástima, Rose. Yo solo quería hacer una buena obra y contarle a tu abuelita por todo lo que pasaste. ¿Quién iba a saber que se pondría tan mal y que así, de la nada... se moriría?”

“Ah, por cierto, este era el anillo de tu abuela, ¿no? Se me ve maravilloso. La boda es en dos días y pienso ponérmelo. Como voy a ser tu dama de honor, no te va a molestar, ¿verdad?”

El mensaje venía con una foto: Isabella sonriendo a la cámara, luciendo el anillo de mi abuela en el dedo. Era de las pocas cosas que me quedaban de ella. Llevaba semanas buscándolo y resulta que esa ladrona lo tuvo todo el tiempo.

No, no era solo una ladrona. Era una asesina.

También te podría gustar

Portada de la novela Accidente y Boda Exprés con el CEO
8.2
Luego de sufrir un grave choque de auto, Paula busca desesperadamente el apoyo de su novio Alfonso González, pero él ignora sus llamadas para pasar la noche con Bárbara Garza, su nueva pasante. Al confirmar la traición y la frialdad de Alfonso, quien prioriza un viaje con su subordinada antes que su salud, Paula decide dejar atrás el dolor. Con el corazón frío y las lágrimas secas, toma el teléfono para aceptar un matrimonio arreglado que cambiará su destino en Accidente y Boda Exprés con el CEO.
Portada de la novela Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre
7.8
Tras tres años de matrimonio soportando las constantes infidelidades de Ricardo Montenegro, cada traición venía acompañada de un costoso collar. Al recibir la joya número cien, el dolor se transformó en frialdad: la amante de turno era mi propia hermana mayor, mi eterna torturadora de la infancia. Con el corazón roto, decidí actuar. Le entregué a Ricardo un contrato de propiedad a cambio de su firma, permitiéndole estar con ella. Tras recibir su hipócrita beso de despedida, saqué mi verdadera carta de triunfo bajo el papeleo: el acuerdo de divorcio definitivo.
Portada de la novela El Elegido Se Convertirá En El Gran Padrino
7.8
Hija del don Moretti y de la presidenta de la Corporación Carter, mi destino era elegir esposo en mi cumpleaños veinte para nombrarlo el nuevo padrino de la mafia. Aunque en mi vida pasada elegí a Damian, el CEO de Aegis que me traicionó y causó mi muerte y la de nuestro hijo, he regresado del futuro. Para vengarme y ser libre, elijo a mi otro prometido, Caesar, el temible traficante de armas. Sin embargo, no esperaba descubrir que Damian también ha renacido para reclamar su lugar.
Portada de la novela El Imperio Siempre Fue de Mi Madre
9.2
Durante una junta clave, la protagonista recibe la llamada desesperada de su hermana menor, Dora, a quien le han robado su cupo de intercambio. Al llegar a la universidad, descubre que la usurpadora es una joven arrogante que afirma ser la hija de la influyente familia Guerra de la capital. Con el apoyo de un profesor cómplice, la impostora humilla a Dora. Sin embargo, la protagonista sabe que solo ella y Dora son las herederas legítimas, lo que la lleva a confrontar a su padre ante una posible e inesperada traición familiar.
Portada de la novela ¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!
7.9
En la novela moderna ¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!, la protagonista toma una decisión radical el día de su divorcio: marcharse únicamente con la ropa de su boda. Sin reclamar dinero, propiedades ni la custodia de sus tres hijas, sorprende a su ahora exesposo, el multimillonario Daniel Vegas. Aunque él cree que ella regresará arrepentida y que solo buscaba su estatus, la firmeza de su partida oculta una verdad devastadora que Daniel solo comprenderá cuando sea demasiado tarde y halle su cadáver.
Portada de la novela El Último Tulipán
8.8
Naiara Jiménez ha decidido no reaccionar con celos ante el viaje por carretera de su prometido, Esteban Muñoz, y su asistente, Luna Castro. Mientras ellos creen que su docilidad y falta de reclamos ante las injusticias laborales se deben al miedo a perderlo, Naiara en realidad prepara su partida. Tras ceder sus acciones y aceptar culpas ajenas, Esteban le promete una gran boda sin sospechar que ella ya firmó su renuncia y rompió la relación, decidida a cortar todo vínculo de forma definitiva.