APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Adiós sin Fecha de Regreso

Adiós sin Fecha de Regreso

Tras ser humillada el día de su boda por su prometido y su hermana Lana, Norma encuentra refugio en Ramón, su amigo de la infancia, quien se casa con ella para protegerla. Aunque el matrimonio parece perfecto tras lograr un embarazo por fertilización in vitro, la realidad es devastadora. Norma descubre que Ramón cambió sus óvulos en secreto para convertirla en madre sustituta de Lana. Ante esta cruel traición y el plan de hacer pasar al bebé por muerto, Norma decide abortar y romper la farsa.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Su cara cambió un poco, y su expresión mostró cierta vacilación.

Alcé las cejas a propósito, y, con tono alegre, le pregunté:

—¿Qué pasa? ¿No quieres acompañarme?

Abrió la boca, evitando mi mirad.

—No es eso... es que tengo miedo de que te canses mucho, además mañana tengo una junta en la empresa, ¿qué tal si lo dejamos para otro día?

Lo miré, me reí suavemente, y, con voz tierna y comprensiva, respondí:

—No importa, tu trabajo es más importante. Puedo ir sola.

Pareció aliviado, sonrió y me revolvió el cabello.

—Eres tan comprensiva —dijo con voz mimosa—, ¿qué haría sin ti?

El día de la cirugía, antes de salir, Ramón de repente sacó una pulserita y me la puso tiernamente.

—Esto es para ti. —Su voz era suave y sus ojos reflejaban la misma ternura de siempre.

Bajé la mirada, era la pulserita que venía de regalo cuando compró esa pulsera para Lana.

Mis dedos se tensaron poco, alcé la mirada, con una sonrisa, y, con voz tierna, mentí:

—Gracias, me gusta mucho.

Sus labios se curvaron levemente, me revolvió el cabello con suavidad, y, en voz baja, suspiró:

—Norma, siempre eres tan tranquila.

Antes de ir al hospital para la cirugía, decidí regresar a la casa familiar a ver a mis padres. Pero, antes de entrar, escuché claramente las voces de adentro.

Lana hacía berrinche, con tono descontento:

—¿De qué tiene que presumir Norma? ¡Ayer hasta me pegó en la mano!

—Aguanta un poco más, ¿no te ayudamos antes cuando dijiste que querías a su prometido? Esta vez igual, no te apures —la consoló mi madre, con dulzura.

Mi papá suspiró, y, con un tono cargado de cierta impotencia, añadió:

—Ay, ya no hagas travesuras, con tanto trabajo para que te casaras, si tus suegros se enteran de cómo vino este niño al mundo, habrá problemas otra vez, y también meterá en líos a Ramón.

—Lana, no te preocupes —se apresuró Ramón a consolarla, con voz tierna pero firme—, ayer traje el reporte del control prenatal, no hay problema, solo hay que esperar a que nazca el bebé. —Hizo una pausa y agregó—: Papá, mamá, no se preocupen por mí. Todo está bien. Por Lana haría lo que fuera.

Mis dedos se helaron, toda la sangre de mi cuerpo pareció congelarse al instante.

Resulta que todos sabían, que todo aquello había sido planeado por ellos.

Resulta que, de principio a fin, yo no era más que una pieza de ajedrez.

Poco después, la empleada llamó a la puerta para servir té.

Ramón abrió la puerta, distraído, e iba a recibir la taza de té, cuando su mirada se detuvo de golpe.

En la puerta, esparcidas por el suelo, estaban unas perlas sueltas, y la pulsera rota yacía ahí silenciosamente. Era la pulserita que él me había puesto esa mañana.

Su cara cambió al instante y su respiración se cortó. Se lanzó hacia la puerta y miró alrededor, con el pánico en sus ojos. Acto seguido, marcó mi número como loco.

Cuando contesté, su voz estaba llena de prisa e inquietud:

—Norma, ¿dónde estás? Déjame explicarte...

No dije nada.

—¡Norma! ¡¿Qué está pasando?! —Su voz se tornaba cada vez más desesperada—. ¡¿Dónde estás?!

En ese momento, al fondo en la llamada, se escuchó claramente la voz de una enfermera:

—Norma García, firme aquí el consentimiento para la cirugía.

Del otro lado de la línea, Ramón pareció ahogarse, su respiración se cortó de golpe, y, de pronto, enloqueció por completo.

—¿Cirugía? ¡¿Dónde estás?! ¡¿Qué cirugía te van a hacer?!

Su voz era casi un grito, llena de un pánico sin igual.

Miré la pantalla tranquila, deslicé el dedo suavemente por ella, colgando la llamada y…

Apagué el teléfono.

¡Sigue leyendo!
¡La historia se pone cada vez mejor! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los capítulos
Busca “B97449” en goodnovel para leer el libro completo.
Copia el código y busca en la app Goodnovel para continuar leyendo.
B97449
Copiar

También te podría gustar

Portada de la novela Creyó que no entendería esa llamada
8.5
Durante su sexto aniversario, Sandy planeaba sorprender a su esposo multimillonario, Ethan Grant, con una prueba de embarazo positiva. Sin embargo, una llamada telefónica en danés entre Ethan y su amigo Henry lo cambia todo. Confiado en que su esposa no comprende el idioma, Ethan confiesa haberse acostado con la hermana de Sandy. Tras entender cada palabra gracias a sus estudios universitarios ocultos, Sandy decide mantener la calma, rechazar su traición en silencio y aceptar un proyecto de investigación internacional. En solo tres días, planea desaparecer de su vida para siempre.
Portada de la novela El Don que no pudo retenerme
7.9
Durante cuatro años, Elena fue la secretaria y amante secreta de un despiadado Don de la mafia, conociendo todos sus secretos. Sin embargo, el regreso de su primer amor, Sofía Costa, lo cambia todo: él la humilla, la abandona herida bajo la lluvia y la despide con frialdad, dejándola como una simple sustituta. Tras mudarse a Northport para sanar y reconstruir su vida en paz, el poderoso multimillonario reaparece arrepentido y de rodillas. Pero Elena, con total desprecio, rechazará su tardía devoción.
Portada de la novela La amante de mi prometido me llamó perra
9.2
Enviada a Riverton para asegurar el dominio de su dinastía, una joven de la mafia se prepara para su boda de conveniencia con Marco Ricci, cuya familia le debe todo a su abuelo. Sin embargo, el respeto que esperaba se quiebra cuando Bianca, la amante de Marco, le arrebata un anillo de zafiros en una lujosa joyería ante la complicidad del encargado. Tras ser insultada por la intrusa, la heredera decide no rebajarse; en su lugar, llama a su prometido dándole tres minutos para resolver el caos.
Portada de la novela La Princesa Alfa Que Él Perdió Para Siempre
9.8
Ocultando que era la única hija de un Rey Alfa, pasé tres años con Leo en la manada Luna Oscura, soportando que no me marcara por considerarme una loba errante e insignificante. Decidida a revelarle mi origen, descubrí su peor traición: sus ausencias y noches con su amor de infancia noble. Al ver las pruebas de su engaño en mi propio cumpleaños, el dolor se transformó en un vacío absoluto. Sin dudarlo, rompí con ese amor contaminado y contacté a mi padre para regresar a casa y reclamar mi trono.
Portada de la novela Mi Nueva Vida Sin Ellos
8.7
Tras pasar diez años como la Loba Fantasma, descubro que soy la primogénita del Alfa de la Manada Luna Azul. En mi vida pasada, morí despreciada por perseguir el amor de mi familia, de mi prometido y hasta de mi propio cachorro, quien me exigió devolverle todo a mi hermana Tatiana Truss. Reencarnada y llena de arrepentimiento, decido no luchar. Rompo mi compromiso, permito que Tatiana se quede con todo y me marcho a la Universidad de Hombres Lobo del Norte para construir mi propio futuro.
Portada de la novela Renunciando a nuestro amor
9.7
Tras la muerte de su hermano, Leo Carter rechaza casarse con su cuñada embarazada, Ariel, asegurando que prefiere perder su puesto como Don de la mafia antes que traicionar a su esposa, Fawn. Conmovida por su lealtad, la ilusión de Fawn se desmorona al escuchar una cruda verdad: el hijo que espera Ariel es de Leo. Aunque él jura que solo buscaba dejarle un heredero a su difunto hermano y teme perder a Fawn, ella no tolera la traición. Con el corazón roto, Fawn toma la decisión de abandonarlo.