APKDock Logo
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Justicia De Plata

Justicia De Plata

Al intentar salir de la enfermería en el territorio de su primo, la protagonista de Justicia De Plata es retenida abruptamente por una sanadora desconocida. Bajo el absurdo pretexto de que su olor corporal ha contaminado y arruinado unas valiosas pociones adquiridas por el Alfa Xander, la mujer le exige una compensación de quinientos mil créditos, sumado a un cobro extra por daño emocional. Confundida ante la exagerada escena y las acusaciones, deberá enfrentar esta injusta y costosa extorsión.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Braden llegó rápido y, pocos minutos después, la puerta de hierro de la bodega de desechos fue derribada con una fuerza brutal. Entró corriendo con dos guerreros de élite; sus ojos brillaban con una luz dorada que prometía muerte.

Cuando me vio cubierta de sangre y tirada en el suelo, un gruñido bajo y asesino salió de su garganta. Quería lanzarse sobre Nina y arrancarle el cuello, pero sacudí la cabeza ligeramente para detenerlo.

Prefería cortar el problema de raíz y terminar con todo de un solo golpe. Todavía no era el momento adecuado.

Tomé la tarjeta bancaria que él traía y se la aventé a Nina a los pies.

Nina agarró la tarjeta y revisó el saldo con avaricia. Cuando vio la cifra, asintió satisfecha.

—Mira, al menos eres un poco inteligente —dijo con tono burlón.

Luego, movió la mano como si estuviera espantando a un perro callejero que le molestaba.

—Lárgate de una vez. Si te atreves a intentar algo otra vez, yo misma voy a meterte la cara en ácido sulfúrico.

No respondí. No podía decir ni una palabra, porque cada vez que respiraba sentía que las heridas se me abrían.

Braden me cargó con mucho cuidado, como si yo fuera de cristal, y me sacó de ese infierno. La luz del sol, de la que sentía que me habían privado por una eternidad, me caló en los ojos y me obligó a entornarlos.

Braden examinó mis heridas con atención. Su voz temblaba por la culpa y el remordimiento cuando habló.

—Debí llegar antes. Debí haber... Diosa mía, ¿qué fue lo que te hizo?

—Estas heridas no me van a matar —le dije con voz dura—. Pero vamos a ajustar cuentas por esto, eso te lo aseguro.

—Ese imbécil de Xander... Su manada Lighthall solo sobrevive gracias a la protección de la Manada Frostmoon, ¡y aun así dejó que esa loba te lastimara! —Braden apretó la mandíbula—. Voy a reunir a nuestro ejército para arrasar con este lugar.

—Espera un poco más —solté con una sonrisa burlona—. Se buscó una gran noviecita. Quiero que vea con sus propios ojos cómo lo arruina esa idiota.

Marqué el número del Sanador Jefe de la Manada Lighthall, que era un lobo veterano a quien yo misma había ascendido.

—Tienes diez minutos para sacar a Nina Tucker de la lista de sanadores. —Mi voz era tranquila, pero no aceptaba una negativa.

El Sanador Jefe al otro lado de la línea estaba tan asustado que apenas podía hablar.

Lo interrumpí.

—Si no lo haces, la Manada Frostmoon cortará todo el suministro de recursos para la Manada Lighthall y... yo misma vendré con mi ejército para destruir su territorio.

Al escuchar el enojo en mi tono, aceptó desesperado, sin atreverse a hacer ni una sola pregunta.

Después de colgar, no perdí ni un segundo antes de decir:

—Vamos a la enfermería de la manada de mayor nivel.

En un solo día, pasé por mi segundo examen físico. Mientras leía el reporte que decía: “Quemaduras extensas en grandes áreas del cuerpo y envenenamiento moderado por plata”, la furia en mi pecho ardió con más fuerza.

Xander podía elegir entre rogar por mi perdón o sufrir las consecuencias de sus actos.

Una vez que trataron mis heridas, mi guardia ya se había reunido. Más de una docena de autos blindados negros rugieron en dirección a la mansión de Xander.

Qué ironía. Hasta esa mansión había sido un regalo mío.

En ese momento, desde la mansión se escuchaban risas escandalosas, música y el tintineo de las copas. Con razón no me contestó la llamada antes; estaba muy ocupado en una fiesta.

Antes de entrar, escuché una voz llorosa. Era Nina, que estaba hablando de mí.

—Ella arruinó las pociones que me compraste. Solo le pedí que las pagara, ¡pero me pegó, me insultó y hasta me aventó una tarjeta en la cara para humillarme! La dejé ir para no armar un escándalo, pero seguro tiene algo con el Sanador Jefe de la manada. ¡Hizo que me quitara de la lista de sanadores! Lo hizo sabiendo que soy tu compañera. Se nota que no te respeta...

Dentro de la mansión, los lambiscones de Xander empezaron a hablar al mismo tiempo, ansiosos por castigar a la “tonta presumida” que Nina mencionaba.

Xander besó a Nina con cariño, con adoración.

—No te preocupes. ¡Nadie más que yo puede meterse con lo que pasa en mi manada! Te lo juro, en cuanto encierre a esa loca en una celda de plata y le rompa el orgullo, ¡voy a hacer que venga a pedirte perdón de rodillas!

Los invitados soltaron gritos de entusiasmo.

—¡Genial! ¡Alfa Xander, solo danos la orden y vamos por esa basura!

—¡Así se habla! Que sepa quién manda en este territorio. ¡Le vamos a dar una lección!

En ese instante, una daga de plata entró volando. Se clavó con precisión en el centro de la mesa del comedor, partiendo un plato a la mitad. La música y las risas de la multitud se detuvieron. Todos temblaron mientras miraban hacia la entrada, de donde había venido la daga.

Yo estaba parada ahí, de brazos cruzados. Detrás de mí había una fila de guerreros de élite, y todos emanaban una mirada asesina.

—Aquí estoy. A ver, ¿quién era el que quería darme una lección?

¡Sigue leyendo!
¡La historia se pone cada vez mejor! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los capítulos

También te podría gustar

Portada de la novela Cuando el amor se pone el Sol
8.1
Tras ocho años de un matrimonio frío y conflictivo, Elisa es testigo del inesperado sacrificio de su esposo, Lucas Solís. Durante una devastadora inundación, él le cede su lugar en el bote salvavidas para luego ahogarse aferrado al amuleto de otra mujer. Abrumada por la culpa y el dolor, Elisa dona todos sus bienes y se quita la vida, pero inexplicablemente despierta en el pasado, justo en la fatídica noche en que Lucas fue drogado, dándole una oportunidad de alterar el rumbo de sus vidas.
Portada de la novela Dejé de Ser Justa Ante Mis Lobos Gemelos
9.3
Ante la crisis de fertilidad humana, el gobierno impone emparejamientos con bestias. Bajo este sistema, termino comprometida con los hermanos lobo Adrian y Kieran Blackwood, quienes me rechazan. Durante un año, intento tratarlos con la misma equidad preparando café para ambos cada mañana. Mientras Adrian acepta el gesto con distante cortesía, Kieran me trata con violencia y desprecio. Tras cuestionar si mi imparcialidad es injusta con el hermano amable, decido cambiar las reglas del juego y preparar una sola taza.
Portada de la novela El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma
9.8
La vida de Ivy se derrumba cuando su pequeño hijo Ethan muere en territorio errante. Aunque su pareja, el Alfa Alexander, promete venganza, ella descubre una verdad devastadora: su cachorro pudo salvarse, pero Alexander impidió su auxilio para proteger a Lucas, el hijo bastardo que tuvo con su amante. Traicionada y con el corazón roto, Ivy decide reclamar su derecho de nacimiento en la Manada Imperial. Su único objetivo ahora es usar su verdadero poder para destruir por completo a la Manada Moonstone.
Portada de la novela Hija del Olvido
9.8
En la novela moderna de terror Hija del Olvido, la injusticia desencadena una pesadilla sobrenatural. Tras ser falsamente acusada por su hermanastra de provocar un accidente, una joven sufre el peor de los castigos: su propio padre la encierra en el maletero de un coche para obligarla a disculparse. A pesar de sus súplicas, el vehículo queda abandonado en el garaje. Siete días de absoluto aislamiento y oscuridad transcurren antes de que su progenitor regrese a buscarla, ignorando que la dócil hija que dejó encerrada ha desaparecido para dar paso a algo completamente distinto.
Portada de la novela La Maldición Gibson: Parí 3 Lobos
8.3
Para romper una maldición familiar, el multimillonario Ethan Gibson lleva a diez candidatas a su isla privada con la promesa de hacer esposa a quien le dé un heredero. Pronto, el lugar se llena de codicia y horror: las mujeres que le son infieles terminan en el mar como alimento para tiburones. Tras una única noche accidental con Ethan, la protagonista descubre con terror su embarazo. El pánico la consume al dar a luz y ver que, a diferencia de los bebés humanos de las demás, ha parido tres pequeños cachorros de lobo.
Portada de la novela Me Fui al Mundo que Sí me Amaba
9.1
Tras fracasar con sus tres primeros objetivos del sistema, él sacrificó todos sus puntos para sanar a la heredera de la familia Ortiz. Sin embargo, al recuperarse, ella canceló su compromiso para casarse con Castel Díaz. Durante la boda, al ver la devoción de sus cuatro objetivos de conquista hacia el novio, él decide saltar al mar para volver a su hogar. Mientras se hunde, alguien se lanza a rescatarlo, marcando el inicio de una etapa donde esas mujeres conocerán el miedo y el arrepentimiento.